ese fuego ya no es para mí.
Que bueno es poder caer a la realidad y ver cuán equivocada estaba. Momentos en los que tu cabeza está ausente, pero el corazón es el que manda, pese a los limites y consecuencias. Aunque las casualidades no existen, siempre un mínimo de consciencia hay que tener. Lección más que aprendida. Las consecuencias de todos modos están, pero, por suerte, no esas que no quería ver. No voy a negar que... De todas las heridas que tuve, fuiste la más hermosa. Nunca quise tanto a nadie como a vos.
¡COMO UN FILM TODA MI VIDA!
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